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Terra
La Coctelera

Bibliografía

Escamilla,M.comp.Encuentro.Arte,cultura y sociedad.
Veracruz,Méx.,edit.Imprenta Universitaria.2004.
191 p.p.

""Teatro impropio" en la Ucc"
(Documento web).2006.
http://www.ver.ucc.mx
Noviembre 2006.

"Celebran festival de danza folkórica"
(Documento web).2006.
http://www.ver.ucc.mx
Noviembre 2006.

"Inauguran la "Mesa Limón""
(Documento web).2006.
http://www.ver.ucc.mx
Noviembre 2006.

Ripoll, Xavier."Historia del cinema"
(Documento web)
http://www.xtec.cat/~xripoll/ecine0.htm

"Cine"
(Documento web).2002.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cine
Noviembre 2002

Piña,Eudes."Historia del cine"
(Documento web).2006
http://www.monografias.com/trabajos14/cinehistor/cinehistor.shtml

La mesa limón - Pamela Salinas

El 13 de octubre tuvimos la oportunidad de ir a la inaugración de una exposición bizarra pero a la vez emocionante denominada La mesa limón. En ella pudimos encontrar pinturas que reflejan una de las metas que en verdad lograremos, que es la muerte.

La exposición debe su nombre a la así denominada recopilación de cuentos de Julian Barnes, quien lo retoma de una antigua tradición china en la que los ancianos se reunían alrededor de una mesa, en cuyo centro colocaban un limón, para hablar acerca de la vida y la muerte. Participan: Daniel Arenas, Isabel Jiménez, Rafael Jiménez, Miriam Rascón, Elisa Takahashi, Marisol Olaya, Noemí D Calva, Libertad Cortés, Jerónimo del Ángel, Oliva Ceballos, Norma Argüello, Luis Felipe Peredo, Casandra Roberts, Robie Espinoza, Karla Storch D Gracia, Juan, María Luisa, Armando, Cosme, Leticia e Israel Barrón.

Nunca había visto una exposición de este tipo, por ende, al principio quedé sorprendida por el tipo de imágenes que había; sin embargo, tuve que aguantarme y verlo con filosofía, ya que desde un punto artístico, mostraban una calidad y realismo increíble.

La verdad me agradó mucho la exposición aunque fue un poco escatológica, como diría el maestro Francisco...

Festival de Danza Folklórica - Pamela Salinas

El 22 de noviembre se realizó un pequeño pero muy significativo festival de danza folklórica.

Dirigidos por el Prof. Rodolfo Torres, los alumnos de la UCC interpretaron bailes de las regiones de Jalisco, Yucatán y Veracruz, en tanto los de Colima corrieron a cargo de “Raíces de mi pueblo”, bajo la dirección de los profesores Jesús Javier Gaínza y Consuelo Vélez.

El que más me gustó fue el de Jalisco, ya que tengo familia ahí y este año lo visité 2 veces, por ello estoy enamorada de su cultura y sobre todo de sus bailes regionales y coloridos vestuarios.

Creo que es importante fomentar la cultura no nadamás la de nuestra región, sino también de las regiones aledañas, que forman parte, así como nosotros, de todo México.

Teatro impropio - Pamela Salinas

En el Auditorio del campus Torrente se presentó el Teatro Impropio, de parte de los alumnos de Mercadotecnia, Arquitectura, Contaduría y Educación.

Cosas que pasan, La bella durmiente, dos distintas versiones de Cenicienta, Idilio en la chinampa, La santurrona, Gap y Opción múltiple fueron algunas de las obras que montaron alumnos de Enseñanza Media, así como de las licenciaturas en Mercadotecnia Estratégica, Arquitectura, Contaduría Pública y Ciencias de la Educación, integrantes de los talleres de teatro y de arte y papel, este último a cargo de la Mtra. Guillermina Ariza. En esta serie de obras se mostró la creatividad de los alumnos y sobre todo el actor que todos tenemos dentro...

Pero la que mas me agradó fue la de Pedro Navaja, una coreografía de salsa donde participó una de mis compañeras, Ariadna Ramírez.

En lo personal me agrada el teatro y creo que es bueno que todos estemos involucrados en éste, ya que no solo los que estamos en áreas teóricas tenemos, por asi decirlo, facilidad de palabra y dominio del público; en algún momento tenemos que enfrentarnos a escenarios y públicos, por mut pequeños que sean, que escucharán, si somos inteligentes y seguros al hacerlo, lo que querramos decir.

El Fantasma de la Ópera - Pamela Salinas

Habituada en una época en la que el arte estaba en uno de sus más grandes apogeos, el amor y éste se mezclan dando como resultado un amor imposible o algo peor, un desprecio.

Es una novela de Gastón Leroux, inspirada por la también novela Trilby de George du Maurier. Fue publicada en 1910 y ha sido adaptada numerosas veces para películas y actuaciones en teatros.

El Fantasma de la Ópera es una novela gótica que combina romance, terror, misterio y tragedia. La historia trata de un hombre misterioso que aterroriza la Ópera de París para atraer la atención de una joven vocalista a la que ama. La historia de la novela comienza cunado una joven muchacha de coro llamada Christine Daaé se uné al coro de la Ópera y Erik, el Fantasma, se enamora y se obsesiona con ella.

Bizarra, pero al mismo tiempo encantadora. Así califico esta película; de las pocas que he podido ver de los años 20. Me da gusto verlas ya que asi uno va cobrando sentido de análisis para ver como el cine ha ido evolucionando y sobre todo los temas que antes se abarcaban.

Además, el cine mudo, como tenemos en uno de los temas del blog, ayuda, creo yo, a desarrollar esa capacidad de observación que pocas veces podemos ejecutar.

El final no me lo esperaba y fue muy cruel, sin embargo, el contexto en el que se desarolló permite su justificación.

Cine de autor en E.U.

El cine de autor es aquel que se realiza tomando en cuenta solamente las preocupaciones artísticas del director y no las expectativas del público. Tanto del cine de autor como en el cine de Hollywood tienen cierto grado de realismo pero es mucho mayor el del primero.

Se conoce como problema público aquel que se escapa de las manos de un individuo, a veces hasta las de un gobierno y que ensombrece la ida no sólo de una persona sino la de una comunidad o la de la sociedad en general.

Hollywood se ha pronunciado por una posición francamente norteamericana, más específicamente, la posición de aliado durante la SGM, concretamente en Casablanca(1942). Michael Curtiz trata sobre un bar que servía como un sitio para el intercambio de visas durante la SGM tanto para refugiados como para soldados de la resistencia que luchaban en contra de los alemanes.

El cine de autor pone en duda la fina línea que existe entre el aliado, el enemigo y el que se resiste. Una vez dentro de ese cine ponemos en duda si el agente nazi traicionó porque sus compromisos lo llevaro a ello y dar infor falsa a sus compatriotas es un cobarde o una víctima.

En Lacombe Lucien (1973) Louis Malle describe como en la Francia rural el joven analfabeta se une a la Gestapo porque el líder de la resistencia lo traa con aspereza y vejación.¿Quien defrauda? Considerado escandaloso, el filme tuvo éxito también por su calidad. La atmósfera de 1944 es recereada con gran cuidado y con enorme atención a los detalles. Malle inauguró la llamada retro fashion, una mirada nostálgica hacia un periodo, casi olvidado, hacia una historia ignorada por dos generaciones nacidas después de 1944.

Louis Malle en Adiós a los niños (1987) muestra como la guerra marca la vida de un niño cristiano que ve truncada su inocencia cuando el oficial de la Gestapo interpreta su mirada protectora hacia su amigo judío como alguien que esconde algo y causa que se lo lleven a un campo de concentración. Una vez más la línea entre el aliado y el enemigo se confunden, no por falta de buenas intenciones sino por lo absurdo de la guerra. Esta aparece como algo destructivo de cualquier buena intención. No se trata de generar mejores actitudes ni siquiera de cuestionar el porqué de la guerra sino de mostrar su inevitabilidad y sus efectos sbre los más profundos símbolos de humanidad.

Mientras el cine de los grandes estudios moderaba la rebeldía de sus creadores, el cine independiente noerteamericano fue, durante los años 60 y 70, un foco de creatividad desaforada y provocativos planteamientos temáticos y formales. Si bien no hubo, como en otros casos, una etiqueta general que abarcase toda esa producción, suele hablarse de nuevo cine estadounidense a la hora de citar a esta generación de creadores. En otro orden, tambipen suele emplearse el neologismo underground para específicar al cine contracultural elaborado con fines experimentales.

La evolución del cine independiente arranca a finales de la década de los cuarenta. Coincidiendo con la etapa de la posguerra, finaliza el monopolio comercial de os grandes estudios de Hollywood. Por partida doble, éstos se ven enfrentados a la creciente oferta televisiva y a las pequeñas compañías cinematográficas que procuran hacerles la competencia con presupuestos menguados y temas mucho más atrevidos. No sujetos a los modelos canónicos, estos cineastas independienes introdujeron en su obra contenidos que, hasta hace poco antes, hubieran sido rechazados por los comités de censura y por las juntas directivas de las productoras.

A este periodo corresponde la etapa más fructífera de autores como Stanley Kramer y Otto Preminger. Entre los titulos mas conocidos de ese primer periodo del cine independiente, figura Marty (1955) de Delbert Mann, La noche del cazador (1955) de Charles Laughton, y Doce hombres sin píedad (1957) de Sidney Lumet. Influidos por los planteamientos de la nouvelle vague francesa, jóvenes directores como John Cassavetes, Dennis Hopper, Arthur Penn y Philip Kauffman reavivaron cierto experimentalismo, mostrando su simpatía por el modelo del cinéma vérité.

Resumiendo esa novedosa tendencia, dos largometrajes se ganaron la atención del público norteamericano: Buscando mi destino/Easy rider (1969) de Dennis Hopper y Cowboy de medianoche (1969) de John Schlesinger. En ambos casos, quedaban de manifiesto la cultura del rock y las filosofías del movimiento contracultural californiano. Precisamene a éste último cabe ligar el nombre de Andy Warhol, pionero del pop art y especialista en rodar filmes experimentales.

Tras el polémico estreno de Kiss (1963) Warhol rodó Sleep (1963) un largometraje de seis horas que mostraba el sueño de un hombre. A los desaforados planteamientos de este creador se fue sumando un conjunto de colaboradores que lo acompañaron en sus nuevas creaciones. Figuraban entre ellos Candy Darling, Joe Dallesandro, Holly Woodlawn y Jackie Curtis. Asdmismo, colaboró con Warhol el músico Lou Reed, presente en títulos como The Velvet Underground and Nico (1966).

Al experimentalismo de este periodo no fue ajeno ningun género. Por ejemplo George A. Romero renovó el terror con La noche de los muertos vivientes (1968);Terrence Malick ideó un violento melodrama, Malas tierras (1973) y Martin Scorsese elaboró creaciones tan singulares y novedosas como Malas calles (1973) y Taxi Driver (1976). Incluso un director aparentemente clásico como George Lucas dio muestras de esa extravagancia estilística de su primer filme, THX1138 (1978).

Si bien el impulso experimental fue perdiendo fuerza en la década siguiente, ese vanguardismo creativo fue retomado por los creadores de vídeo-clips y por cineastas como David Lynch, autor de títulos tan arriesgados como Cabeza borradora (1978).

Cine Japonés

La historia del cine en Japón se inició con los trabajos de varios pioneros como Koyo Komada, a finales del siglo XIX. En unos cuantos años la producción ya es muy alta, lo que lleva emparejado la multiplicación de empresas y estudios cinematográicos que, en buena parte, serán arrasados en el terremoto de 1923. La industria no se desalienta ante esta catástrofe e inmediatamente recompone su infraestructura, continuando con una producción tan intensa que llegó a superar los 700 filmes al año en el segundo lustro de los años 20.

Fueron años que dieron sus primeros pasos directores como Teinosuke Kinugasa, Kenji Mizoguchi, Yasujiro Ozu y Heinosuke Gosho, entre otros, quienes dirigieron las primeras películas totalmente sonoras a lo largo de los años 30. La industria japonesa, sin embargo, dependerá durante unos años del equipamiento y película virgen llegados del exterior.

Su producción se centró en las películas de la época feudal, los jidaigeki, que durante décadas convivieron con el cine que mira a las clases mas populares, la vida contemporánea, los gendaigeki, sobre una trama melodramática, y con el shomingeki, una estructura temática basada en temas de la ida familiar y dle individuo, la clase media baja, desarrollados a caballo de la comedia y el drama.Todos los directores evolucionaron durante los años 30 y 40 sobre estos 3 modelos temáticos, abriendo nuevas puertas a otros subgéneros que facilitaron la riqueza de un cine en buena medida de autoconsumo, que sólo conseguirá darse a conocer en Occidente a partir de los años cincuenta.

Los principales festivales internacionales de cine (Cannes y Venecia) abrieron ls puertas al cine japonés concediendo importantes premios a películas como Rashomon (1950), de Akira Kurosawa, Cuentos de la luna pálida de agosto (1953) y El intendente Sansho (1954), de Kenji Mizoguchi así como La puerta del infierno (1953), de Teinosuke Kinugasa. Se descubrió en estas películas que su extructrura narrativa estaba muy evolucionada y tenía muchos puntos de contacto con todo lo desarrollado en Occidente. Son películas históricas, feudales, que sorprenden en todo el mundo y obligan a una revisión del cine anterior, circunstancia que se produce en diversas filmotecas y ciclos culturales. También descubren del buen hacer de actores como Toshiro Mifune, Chishu Tyu, Kinuyo Tanaka, Machico Kyo, Kazuo Hasegawa, Hideko Takamine, Masayuki Mori e Isuzu Yamada, Takashi Simura, Tatsuya Nakadai, entre otros.

Pero quien logró asentarse en las salas occidentales con regularidad fue Akira Kurosawa que sorprendió,a lo largo de su carrera, con títulos excpepcionales como Vivir (1953), Los siete samuráis (1954), El mercenario (1961), Dersu Uzala (1975), Kagemusha (1980) y Ran (1985), en los que profundiza, desde perspectivas diversas y momentos históricos diferentes, en el hombre y su relación con los demás. Con buen pulso narrativo irrumpe también en escena Kon Ichikawa con El arpa birmana (1956), un soberbio trabajo sobre el horror de la guerra que fue premiado en el Festival de Venecia.

Años después llegarán de forma aislada películas que continúan llamando la atención por la crudeza de ciertas historias y la reflexión continuada de los directores sobre temas arraigados en la tradición japonesa, como las de Nagisha Oshima, que muestra el lado trágico del sexo en El imperio de los sentidos (1976) y la obra de Shoei Imamura quien, con La balada de Narayama (1893), se adentra en el mundo de los sentimientos, en la realidad cotidiana de los habitantes de un pueblo que conviven en el más arraigado primitivismo. El mundo del cómic, tan importante en Japón, continuó con su proyección internacional con Akira (1989), del maestro de la historieta Katsuhiro Otomo, quien participaría también en Metrópolis (2002) del animador Shigeyuki Hayashi.

Cine Argentino

En Argentina, el otro país latinoamericano con tradición cinematográfica, el panorama es similar. Su industria se remonta a 1915, año en que se realizó Nobleza gaucha, de Humberto Cairo, el mayor éxito del cine mudo argentino. En 1917 debuta en el cine Carlos Gardel con Flor de durazno.

En la década de 1930 se construyen los estudios Liminton y Argentina Sono Film. Proliferan las películas con temas de tango, como Los muchachos de antes no usaban gomina, de Manuel Romero, que ganan el mercado latinoamericano.

En 1942 se alcanza la mayor producción de películas, con un total de 57 títulos, entre ellos La guerra gaucha, de Lucas Demare. Pero en estos años se hace evidente el boicoteo de Estados Unidos con la escasez de película virgen.

La industria argentina del cine pierde el mercado latinoamericano en beneficio de las producciones mexicanas. Aunque el gobierno promulga un decreto de exhibición obligatoria de películas nacionales, la crisis continúa y se agrava con las guerras intestinas entre las principales productoras. A finales de la década de 1940 se cierran varios estudios. A partir de entonces, el cine argentino recibe subvenciones, pero la pérdida de los mercados exteriores pesa demasiado. En 1950 se construyen los estudios Alex, pero para entonces muchas productoras habían quebrado.

En 1955 fue invitado Emilio Fernández, el gran director mexicano, para realizar La Tierra del Fuego se apaga.

En los años sesenta apareció lo que se llamó nuevo cine argentino, con películas como Alias Gardelito (1961), de Lautaro Murúa. El gran cineasta argentino Torre Nilsson realiza una nueva versión de Martín Fierro en 1968.

En la década de 1970 hay un leve repunte de la industria argentina del cine encarnada por producciones independientes y con temáticas distintas a las tradicionales de tangos y gauchos, como La fidelidad (1970), de Juan José Jusid, con el actor Héctor Alterio, que después ha trabajado en el cine español; La Patagonia rebelde (1974), de Héctor Olivera; La Raulito (1975), de Lautaro Murúa; La parte del león (1978), de Adolfo Aristarain, que dirigiría también Tiempo de revancha (1981), con el actor Federico Luppi; Momentos (1980), de María Luisa Bemberg, y El arreglo (1983), de Fernando Ayala.

Después de un periodo de cierto estancamiento, en los últimos años el cine argentino ha experimentado un renacer con autores como Eliseo Subiela (No te mueras sin decirme a dónde vas, 1995).